En nuestro artículo sobre la religión en los videojuegos hablábamos como, por ejemplo en Horizon Zero Dawn, las creencias de las tribus habían resultado un factor determinante para su establecimiento geográfico. Esto, no es más que el resultado de una buena organización del worldbuilding del juego, lo que provoca un resultado orgánico, creíble y, en definitiva, cuidado.

Cuando desarrollamos un proyecto donde la narrativa es escencial, es muy importante diseñar a conciencia el mundo en el que transcurre la trama y, en el caso de no ser nuestro actual mundo (mundos fantásticos, futuristas o de la antigüedad), desarrollar una base sólida donde apoyar la historia que queremos contar. Esto no quiere decir que tengamos que ponernos a trazar millones de mapas de las distintas ciudades, regiones y países por los que van a pasar nuestros protagonistas. El worldbuilding tiene que ser tan sencillo o tan complejo como nos pida nuestra historia.

Define las necesidades de la trama y empieza a partir de ahí. Si tus personajes se van a sumergir en un largo viaje a través del reino, lo mejor será que te centres en los mapas, mientras que si van a estar metidos en una increíble trama política, lo mejor es que potencies la estructura económica, jurídica y social de la zona. Para agilizar todo esto, vamos a dividir el artículos en distintos puntos que pueden resultar interesantes para desarrollar. Pero, recuerda, ¡céntrate en lo que sea importante para lo que quieres contar!

Establece las reglas y bases de tu mundo

Define las necesidades de tu historia y las características básicas de tu mundo. ¿Existe la magia? ¿Hay Dioses? Igual te interesa que haya varias especies inteligentes, como elfos, enanos y gigantes, o diferentes tipos de aliens, como en Mass Effect. En ese caso, ¿Hay alguna especie dominante entre ellas?

Por ejemplo, mientras que en un contexto los elfos pueden ser una raza longeva, estandarte de la riqueza y la dignidad, en otros juegos, como Dragon Age, pueden ser considerados lacras e incluso esclavos. Establecer unas dinámicas básicas entre las razas de tu mundo no sólo da cohesión a la historia, sino que justifica que hayas decidido poner más de una en tu historia.

Para realizar una buena planificación de tu mundo, pon sobre la mesa a tus héroes, piensa qué tipo de aventura quieres contar y los lugares que van a visitar. ¿Es una historia lineal? ¿Es un mundo abierto? ¿A qué nivel se van a implicar los personajes en la sociedad? Igual nos encontramos con un mundo como el presentado en Dark Souls, donde no hablamos de grandes sociedades, sino de NPCs sueltos en ciudades arrasadas por los monstruos y la oscuridad.

“El worldbuilding tiene que ser tan sencillo o tan complejo como nos pida la historia que queramos narrar.”

Geografía y clima en el storytelling

Comencemos preguntándonos cómo es nuestro mundo físicamente. Empezando por un ejemplo sencillo, sabemos que la saga Fallout está ambientada en un zona post-apocalíptica estadounidense, devastada por una guerra nuclear. Por tanto, a la hora de crear el mundo, tenemos en cuenta lo que un desastre nuclear podría causar al planeta: árboles quemados que son incapaces de crecer más, zonas urbanas completamente destrozadas y ocupadas por rebeldes, animales y personas mutados, zonas tan llenas de radiación que imposibilitan su paso sin un traje adecuado etc.

Si trabajamos un contexto medieval más al uso, siempre podemos recurrir a la historia y experiencia de nuestro propio mundo. Sabemos que las sociedades se asentaban cerca de zonas fértiles, donde poder cultivar la tierra, por lo que zonas cercanas a ríos son una buena opción para asentarse. Sabemos que el norte es más frío que el sur, a no ser que hayamos decidido crear también un sistema climático original, y sabemos que las zonas más frías suelen encontrarse entre grandes montañas. Debemos plantearnos cuestiones como si la presencia humana ha cambiado en algo el ciclo natural de las cosas y si hay zonas con climas tan extremos que impiden el paso.

Recuerda que es tu propio mundo y que, por tanto, no estás atado a las limitaciones físicas a las que estamos acostumbrados. Imagina, por ejemplo, un mundo de fantasía en el que toda la energía del mundo nace de un gran cristal que es el que permite esa vida. Es normal pensar que alrededor de ese cristal se asientan las grandes ciudades, bosques y zonas de cultivo, pues su gran poder atrae la vida a esa zona. Conforme el jugador alejara de esa energía, es posible que poco a poco el suelo fuera cada vez más seco hasta que se perdiera en un gran desierto.

Videojuego Frostpunk

Frostpunk desarrolla su historia y sociedad a raíz de de un mundo asolado por una gran helada.

Al final, diseñar las limitaciones y normas depende de ti, pero si le das coherencia conseguirás un mundo más rico y realista. ¡La imaginación es el límite! El escritor Terry Pratchett planteó sus libros en un mundo sobre un disco que surcaba el universo encima de cuatro elefantes apoyados en una tortuga gigante. ¡Y funciona la mar de bien, pues es considerado uno de los maestros de la escritura fantástica!

Historia del mundo antes de empezar la trama

Es muy interesante desarrollar la historia del mundo antes de que los eventos de la trama tengan lugar, influya o no en el desarrollo del mismo. Juegos como Horizon Zero Dawn se basan en la historia para dar sentido y entender el estado actual del mundo.

Debemos hacer, además, una distinción entre la historia regional y la historia universal, dependiendo de lo que queramos contar. Dishonored, a través de sus escritos, nos cuenta como Dunwall ha llegado al estado de decadencia en el que se encuentra a principios del juego, pero no es hasta Dishonored 2 que empezamos a conocer lo que hay más allá de la capital, ya que los hechos no salen de la ciudad hasta esta segunda entrega.

Puesto de control de aduanas del juego Papers, please.

‘Papers, please’ se basa en en la carga emocional que supone trabajar como inspector de aduanas en un país comunista. Los problemas del pasado con los otros países se harán evidentes conforme avance el juego.

A la hora de crear nuestro país/planeta/mundo, deberíamos plantearnos: ¿Ha vivido guerras? ¿Por qué? ¿Quién ganó? ¿Quienes son sus aliados y enemigos? ¿Ha vivido algún acontecimiento importante que determinara la sociedad actual? ¿Quienes son los personajes más relevantes de la historia? ¿Hay héroes o villanos que todo el mundo recuerde? Puede que haya un gran héroe local que todo un país recuerde con cariño mientras que otro país lo tenga como un gran villano. Es interesante plantear diferentes sociedades, cuyas peculiaridades se complementen o choquen entre ella. Pensar en civilizaciones más avanzadas que otras, con diferentes puntos de vista sobre el universo y mitos propios.

La historia da coherencia a todos los demás apartados, pues es la que determina por qué una zona es inhabitable debido a la radiación o por qué una raza se encuentra oprimida por las demás. Toda la historia de nuestro mundo afectarán a sus ciudadanos, a su estructura social y cultural, como veremos en los siguientes puntos.

Estructura social, política y cultural.

Hay que tener claro de qué manera se organiza la sociedad que estamos creando. Puede haber un rey, un emperador, un senado, puede tratarse de una democracia, una oligarquía, de pueblos libres sin un gobierno centralizado en el país, etc.

¿Están todos los poderes centralizados en una sóla persona? Hay que pensar en quién escribe las leyes, quién las ejecuta, quién controla el comercio y cómo se hace la división de poderes en el pueblo. ¿Puede una persona de a pie llegar al poder? ¿Hay diferentes facciones políticas? Pensar en cómo se dividen las influencias y las relaciones de poder es determinante para luego poder crear la sociedad y cómo los personajes no jugables se comportarán ante ciertas acciones del jugador.

Una vez establecido el poder, habrá que ver cómo se aplica. Enriquece tu mundo con sus propias leyes, establece los castigos para quien no las cumple. ¿Hay pena de muerte? ¿Hay presunción de inocencia? Es interesante pensar en cómo se actúa ante ciertos crímenes. ¿Se castiga directamente al sospechoso o se lleva a cabo una buena investigación para descubrir la verdad? ¿Hay leyes en diferentes reinos que chocan entre ellas?

“Pensar en cómo se dividen las influencias y las relaciones de poder es determinante para luego poder crear una sociedad”

A partir de aquí entramos, pues, en cómo se comporta la sociedad, la gente de a pie. Después de haberte planteado todas estas cuestiones habrás establecido unas bases sobre lo reprimidos (o no) que se encuentra el pueblo . Así que, en este paso, sólo queda seguir dándole forma.

Podemos pensar, por ejemplo, en cómo se equilibran los géneros, si se trata de una sociedad machista, si está basado en un poder patriarcal, matriarcal o no hay diferencia alguna en ese sentido. Si es una sociedad con mucha variedad cultural y si, por tanto, hay racismo o una actitud negativa o positiva para con los inmigrantes que llegan al núcleo urbano.

También enriquecemos a la sociedad añadiendoles unas costumbres, unas festividades tradicionales de la zona, ritos relacionados con el nacimiento, la mayoría de edad o la muerte. Esto está íntimamente ligado a la religión.

Escena de Yuna realizando un envío en Kilika en Final Fantasy X.

En Final Fantasy X podemos ver el envío (“Sending”), un ritual habitual en Spira que se hace para evitar que los espíritus de los muertos vuelvan cómo monstruos.

Un culto con una presencia fuerte en un mundo puede establecer gobierno, leyes y afectar casi por completo al desarrollo de una sociedad. Es por ello que un sistema de dioses y religiones bien trabajado puede ser una muy buena base para todo lo demás. No queremos alargar mucho más este tema, si quieres saber más, tenemos un artículo completo sobre cómo aplicar la religión a la narrativa que puedes consultar.

Crea el mundo que necesita tu historia.

Estos son sólo los ingredientes que te recomendamos poner para empezar a dar forma un mundo con mucha riqueza narrativa. Eso no quiere decir que tengas que trabajar los puntos al 100%, adapta tu mundo a las necesidades de la historia, pero nunca está de más que te plantees, aunque sea mínimamente, algunos matices de cada parte.

Desarrollar un mundo es una de las experiencias más creativas que puedes tener creando la narrativa de tu juego, ya que es el sitio en el que tus personajes van a vivir y relacionarse. Así que cuídalo y, sobretodo, ¡Diviértete creando!

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Marta Gil Gametopia

Marta Gil

PR, Product Manager y Social Media en Gametopia. Coordinadora de FemDevs.
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