En 1998, Patrick J. Barret se unía al equipo de desarrollo de Maxis como programador de su nuevo juego, Los Sims. Will Wright, creador del juego, le entregó unos documentos que describen como se desarrollaría las interacciones sociales para la IA. Ni Barret ni Wright se dieron cuenta de que le habían entregado un diseño descartado del juego.

Aunque la empresa había decidido eliminar las parejas de mismo sexo del juego para evitar polémicas, Barret no cuestionó lo escrito en el documento que le entregaron, por lo que programó con éxito la red de interacciones sociales que permitía cualquier tipo de relación romántica. Una vez implementado, la empresa parecía contenta de que las parejas del mismo sexo hubieran vuelto, por lo que decidieron mantenerlo en el juego, generando una de las charlas más sonadas del E3 cuando, en medio de la conferencia de Maxis, dos sims mujeres empezaran a besarse apasionadamente ante el sorprendido público de 1999.

Han pasado ya 20 años de aquello y, sin embargo, la salida del armario de un personaje o la presencia de uno abiertamente LGTB en un juego triple A sigue siendo portada de todas las páginas especializadas en videojuegos. Siguen provocando escándalo y odio, pero también celebración y mucha alegría en los que, por fin, se ven representados en su medio de ocio.

¿En qué punto nos encontramos ahora mismo? La mentalidad del jugador promedio es vital para entender las decisiones que toma la industria a la hora de crear personajes dentro del colectivo. Lo veremos desde el punto de vista del Triple A actual, ya que, al fin y al cabo, son los que se dirigen al público objetivo más amplio y los que tienen, al final, mayor influencia. Si queréis leer un breve recorrido por la historia LGTB hasta hoy, os recomendamos "A Gay History of gaming" de IGN.

Una parte del gran público tiene la necesidad de ´codificar´ a los personajes LGTBI.

Heterosexual por defecto.

Cuando en 2016 Blizzard estrenó un comic navideño en el que se descubre que Tracer, principal personaje de la marca de Overwatch, era lesbiana, muchos pusieron el grito en el cielo. “Está forzado”, “No era necesario”, “No aporta nada”, son muchas de las acusaciones que tienden a oírse cuando se anuncia que estos personajes es homosexual.

Una de ellos, el de “no aporta nada”, resulta realmente interesante ya que: ¿aporta la sexualidad algo a un personaje? Cuando asumimos que un personaje solo puede ser LGTB para darle un pasado trágico, una motivación en concreto o una aportación especial, lo que hacemos es asumir la heterosexualidad por defecto. Un personaje tiene que ser hetero y, si no es así, tiene que haber una buena justificación para ello.

Encuesta realizada por el usuario mombot sobre personajes gays

Un usuario de Twitter realiza una encuesta para comprobar si realmente Tracer era menos querida después de su salida del armario. Respuesta: No.

Esto se genera debido a la necesidad del público general de 'codificar' a los personajes LGTB. Como si hubiera cierta inseguridad si no puedes decir a simple vista si un personaje forma parte del colectivo o no. Esta codificación visual afecta a la forma en la generamos expectativas sobre los demás individuos y modificar nuestras conductas y actitudes con respecto a ello. Al romper esas expectativas, es cuando uno puede sentir esas inseguridades al haber asumido ciertas cosas en base a cómo se ve. Es exactamente lo que pasó con Soldado 76.

Lesbianas sí, gays no tanto.

¿Era necesario hacer al Soldado 76 gay? Bueno, ¿hay algún motivo para que no lo sea? Aún después de la salida del armario de Tracer, la de Soldado 76 pareció escocer aún más aún. ¿Por qué?

Desde un punto de vista de la inmersión, a un jugador masculino heterosexual le resulta más fácil sentirse conectado con una mujer lesbiana que con un hombre gay. En 2013, Dontnot Entretaiment eliminó la posibilidad de que Nilin, protagonista de Remember me, tuviera pareja, ya que se consideraba que los jugadores podían sentirse incómodos al tener que ponerse en el papel de una mujer que tuviera un novio. El estar en el lugar de Nilin, los que estaban viviendo la experiencia de tener una pareja masculina eran los propios jugadores.

Además, las lesbianas son más fáciles de digerir por un público heteromasculino, ya que activan la baza de la fantasía sexual, haciendo que se conviertan en algo atractivo a los ojos del usuario.

La sexualidad de un personaje no aporta nada a su forma de actuar. ¿Acaso cambiaria nuestra percepción de Nathan Drake si supieramos que, por ejemplo, es bixesual?

Sin embargo, Soldado 76, fue un 'duro golpe'. Es un personaje diseñado en el papel de tío duro, el típico soldado de los juegos de tiros, un hombre maduro, un estándar de masculinidad o, dicho de otra forma, una fantasía de poder para los jugadores. Fantasía que queda negada para el usuario más cerrado de mente porque, el hecho de que sea homosexual cambia al personaje.

Ana y Soldado 76 en Bastet de la colección de cómics de Overwatch.

Blizzard acostumbra a dar información adicional sobre sus personajes a través de sus cómics. Así conocimos a Vicent, que fue la pareja de Soldado 76,

La mentalidad empañada de que los personajes LGTB tienen que dar pistas de que lo son o que su orientación sexual debe de ser importante para su trama no hace más que alimentar la idea subconsciente de que ser de este colectivo no es normal, o incluso que es malo, y por ello debe estar bien justificado.

Sin embargo, es sencillo, si después de 4 Uncharted, de tantas aventuras y penurias, se descubriera que el personaje de Nathan es bisexual y en algún momento tuvo un novio, ¿invalidaría eso todos los años pasados con él? Casos como el de Soldado 76 deben repetirse en el futuro, pues demostrar que nada cambia debido a tu orientación sexual es una de las bases que deberíamos asentar de cara a eliminar cualquier pensamiento homófobo.

Aunque a día de hoy tenemos muchos ejemplos de personajes gays en secundarios o en sagas en las que el jugador puede elegir su propia orientación, el paso a un juego protagonizado exclusivamente por un personaje homosexual sigue esperando su momento.

De las personas transgénero ni hablamos.

La identidad trans ha estado aún más castigada que la orientación sexualidad en videojuegos. Los ejemplos que más rápido vienen a la cabeza, Poison de Street Fighter y Birdo de la saga de Mario Bros, no dejan de ser estereotipos nocivos y exagerados con los típicos tropos asociados al colectivo, como la hiperxualización, el concepto trap y la justificación de su existencia debido a algún tipo de trauma en su pasado. Aún en 2011 nos encontramos ejemplos como Erica, de Catherine, cuyo final 'bueno' era un futuro alternativo en el que había decidido no transicionar, viviendo su vida identificándose como hombre después de los acontecimientos del juego.

Hay buenos ejemplos como Krem, de Dragon Age, asignado mujer al nacer. Krem tiene una backstory creíble dentro de su mundo, con un desarrollo natural. Los desarrolladores pidieron ayuda y consejo a sus jugadores y allegados trans para que fuera una representación positiva y libre de estos odiosos estereotipos.

Como en el caso de los personajes gay, que un protagonista transgénero fuera sinónimo de rechazo al ser visto como 'menos hombre' o 'menos mujer' no hace más que reflejar un aire misógino y transfobo que a veces cuesta asumir. De nuevo, pedir una justificación de que estén o un background trágico es una manera de decir que las personas transgénero necesitan una motivación especial para existir más allá de vivir su vida.

Siquiera pensar en la idea de poner a un personaje protagonista que se identifique como trans aún está muy lejos del triple A, sin embargo, ejemplos como el de Krem marcan una dinámica de buenas prácticas que pueden ir aplicándose de cara a un futuro del sector más abierto y justo con las personas transgénero.

En Dragon Age el personaje Krem se identifica como hombre trans.

Krem, de Dragon Age,contesta con naturalidad las cuestiones sobre su transexualidad.

Haciendo un buen personaje LGTBI+

Algunos juegos indie han conseguido trabajar esta asignatura pendiente mejor que los grandes de la industria. En The Red String Club de Decostructeam, el personaje de Larissa es presentada como una mujer sexual, más no sexualizada, cuya identidad como trans es sólo una de sus características, pero no principal y único motivo sobre el cual gira todo el personaje.

Juegos como Dream Daddy representan una gran diversidad de cuerpos y personalidades, dentro el gran electo de personajes gays fuera del estereotipo, con los que puedes tener tu cita ideal, siendo tu avatar parte del mismo colectivo.

Mae, protagonista de Into the Woods, se presenta a sí misma en el juego como bisexual, además de contar con su mejor amigo Gregg, que está en una relación con otro hombre.

Sobretodo a la hora de diseñar secundarios, pnj pasajeros que aparecen y se van sin pena de gloria, debemos dedicar un tiempo a hacerles ver reales, que no están ahí sólo para 'ser gays' o 'ser trans'. Su orientación forma parte de su identidad, sí, pero no es todo lo que son.

Mimar a estos personajes de la misma forma que se le da importancia a los demás es lo que ayuda a la normalización. Es nuestra responsabilidad como creadores tratar con respeto la creación de estos personajes.

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Marta Gil Gametopia

Marta Gil

PR, Product Manager y Social Media en Gametopia. Coordinadora regional de FemDevs.
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